El criterio.
Pro-Aging. Mujer +40.
A partir de los 40, la piel cambia. El cabello cambia. El cuerpo cambia.
No porque algo falle. Porque los estrógenos cambian con la perimenopausia y la menopausia, y con ellos cambia todo lo que depende de ellos: la calidad de la piel, la densidad del cabello, la firmeza del cuerpo. Y algunos síntomas que nadie esperaba.
En Brava lo abordamos con los mismos criterios que el resto de nuestros tratamientos: diagnóstico real, protocolo personalizado y expectativas honestas.
No vienes a rejuvenecer. Vienes a entender qué le está pasando a tu piel — y a hacer algo con criterio.

Lo que cambia a partir de los 40. Y por qué tiene explicación médica, no cosmética.
La piel.
La caída de estrógenos reduce la producción de colágeno — hasta un 30% en los primeros cinco años de menopausia. La piel pierde densidad, firmeza y capacidad de retención hídrica. Las manchas se intensifican. Y en muchas mujeres aparece o empeora la rosácea y el acné adulto en el tercio inferior del rostro, dos respuestas inflamatorias directamente ligadas al desequilibrio hormonal.
- Mayor laxitud facial y corporal.
- Pérdida de luminosidad y calidad de piel.
- Manchas solares que se aceleran.
- Sequedad e irritabilidad cutánea.
- Rosácea o enrojecimiento reactivo.
- Acné adulto en mentón, mandíbula y cuello.
El cabello.
Los estrógenos protegen el folículo piloso. Cuando bajan, el cabello se vuelve más fino, pierde densidad y cae más. No es una alopecia androgenética clásica: es una pérdida difusa que afecta principalmente a la coronilla y la línea frontal.
- Pérdida de densidad progresiva.
- Cabello más fino y sin cuerpo.
- Mayor caída estacional.
- Cuero cabelludo más seco.
El cuerpo.
La redistribución hormonal cambia dónde se acumula la grasa, la firmeza corporal y el bienestar general. Y aparecen síntomas que pocas veces se nombran en consulta: peor sueño, sequedad vaginal, pérdidas de orina. Los nombramos porque lo que no se nombra no se puede acompañar.
- Flacidez abdominal y en brazos.
- Grasa localizada en contorno abdominal.
- Celulitis más fibrosa y resistente.
- Peor calidad del sueño por cambios vasomotores.
- Sequedad vaginal y sequedad cutánea generalizada.
- Pérdidas de orina leves con el esfuerzo.
- Pérdida de contorno en muslos y glúteos.
Protocolos Pro-Aging. Mujer +40 en Brava.
Ninguno es nuevo. Todos están ya en nuestra cartera — pero ahora los organizamos con lógica clínica para este momento vital específico.
Para la piel.
- Bioestimuladores de colágeno — recuperar la densidad dérmica perdida.
- Polinucleótidos — regenerar la calidad y la hidratación de la piel desde dentro.
- Radiofrecuencia facial — estimular la neocolagénesis y la firmeza superficial.
- Dermapen con exosomas — textura, luminosidad y manchas post-inflamatorias.
- Peeling químico médico — manchas actínicas, rosácea leve y acné adulto hormonal.
- Terapia LED — roja para rosácea e inflamación, azul para acné activo.
- Brava Gym Face — firmeza muscular facial, definición del óvalo y bienestar.
- Suplementación Inme Lab — colágeno, antioxidantes, magnesio, omega-3 y activos específicos para piel en menopausia.
Para el cabello.
- Mesoterapia capilar — activación del folículo y frenado de la caída difusa.
- PRP capilar — plasma rico en plaquetas directamente en el cuero cabelludo.
- Exosomas capilares — regeneración folicular con tecnología de última generación.
- Suplementación Inme Lab — biotina, zinc y activos específicos para cabello en menopausia.
→ Consultar protocolo capilar: solicitar valoración o escribir por WhatsApp.
Para el cuerpo.
- Mesoterapia corporal — grasa localizada y celulitis con prescripción médica.
- Maderoterapia — trabajo mecánico en profundidad para celulitis fibrosa.
- Radiofrecuencia corporal — firmeza y calidad de piel posmenopausia.
- Presoterapia — drenaje linfático y retención de líquidos.
- Bioestimuladores corporales — colágeno y firmeza en zonas de mayor laxitud.
- Suplementación Inme Lab — fitoestrógenos, colágeno y activos de descanso desde dentro.
Cómo trabajamos.
Igual que el resto de protocolos de Brava. Sin atajos.
La valoración.
Primera visita médico-estética gratuita. Analizamos el estado de tu piel, tu cabello y tus objetivos. Evaluamos en qué momento hormonal estás y qué tiene sentido para tu caso — sin protocolo genérico.
El plan.
Diseñamos el protocolo por fases: qué tratamientos, en qué orden y con qué expectativas reales de resultado. El presupuesto es cerrado desde el principio.
El acompañamiento.
Seguimos la evolución y ajustamos el protocolo. La perimenopausia y la menopausia no son un momento fijo — son un proceso. Los protocolos también lo son.
Diez años cuidando pieles nos han enseñado que a partir de los 40 la clave no es frenar el tiempo. Es entender lo que pasa y actuar con inteligencia.
El inicio. ¿Por dónde empezar?
Por la valoración. Cuéntanos dónde notas más los cambios — te decimos qué tiene sentido para tu caso.